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miércoles, 15 de marzo de 2017

Marzo2017/Miscelánea. MARZO Y LA REPOBLACIÓN FORESTAL

LA REPOBLACIÓN FORESTAL
(Romance de Rufino y Martica)
*
Era tiempo de la esquila,   ya llegaba la calor,
los campos estaban verdes    y los manzanos en flor.
Una punta de ganado    quedaba en el corralón
tras la  esquila y tras quedarse,    olvidada en un rincón.
En estas que llegó el padre    y  seguido le apremió
a que Rufino saliera,     a los prados de pastor.
Tomó el zagal el cayado,    colgose luego el zurrón
y, con el perro Canelo,    hasta el ejido marchó.
Debajo de un recio pino   a su sombra se tumbó
 y, ya sacando la bota,    ya cortando salchichón,
pasaba la tarde el mozo    sondormido cual lirón.
Al poco que en estas fainas    ponía la su atención,
acostose junto al pino,     recia y roya de color,
una mozeta flamenca   sin ninguna invitación.
¿Qué haces Rufino aquí solo?    ¿No trajiste distracción?
Pues, para pasar el rato,     te regalé un transitor.
Pasados unos instantes     de zozobra y de rubor
la moza quedó dispuesta,     el Rufino entró en función
y tras pasar el sofoco    se despidieron los dos.
No pasaron cuatro días     cuando Marta se marchó
al festival más famoso    que celebra Castellón.
El evento era sublime,    interracial y de Rock,
con sustancia psicotrópicas   y buenos tragos de ron.
De noche, la buena moza,     se encontró bajo un varón
garreando sin talento      a oscuras, sin ver ni pon.
Volvió la moza pa´l pueblo     sin motivo ni razón
p´a sospechar que en su entraña     ya le crecía un ninón.
La cosa se puso sería    cuando la tripa creció…
La Marta miró a Rufino    cual tabla de salvación:
"este zagal que ahora viene    lo hicimos entre los dos
aquella tarde de marzo    que comimos salchichón".
El Rufino no negaba    y sí, hacía afirmación,
excusando a la Martica     de aquel recio sofocón.
Pasados los nueve meses    la Marta al fin ya parió
un hermoso zagalote    pero, negro cual tizón.
El padre llamó a Rufino    y le aclaró la cuestión:
“con este cambio de raza    tú, quedas como un “cabrón.”
Rufino, tras escucharle,     de esta traza respondió,
 para aclarar este asunto     de tanta trestucazión.
¡Padre!, cuida lo que dices,    pues siento gran emoción
y yo quiero a la  Martica      con todo mi corazón.
Debajo un PINO NEGRAL    y en solo un lance surgió
la criatura que entonces:    color del pino tomó.
El padre quedó admirado,   no supo decir que no,
Pues el pino señalado:    era de REPOBLACIÓN.
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