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lunes, 7 de marzo de 2011

Marzo2011/miscelánea. LOS SANTOS MÁRTIRES PATRONOS DE TERUEL

Arqueta donde se guardan los restos de los mártires en la iglesia de San Francisco (Teruel)
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LA VENIDA DE LOS FRANCISCANOS A TERUEL
Por Jaime Caruana  Gómez de Barreda
Cronista de Teruel
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“El mismo año que murieron los Amantes, según la tradición, vinieron a Teruel los dos frailes de la Orden Franciscana Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, y en las orillas del río Turia, donde había una ermita que se llamaba de San Bartolomé, fundaron un convento de su Orden. Ocupó el mismo solar que hoy tiene el actual convento de San Francisco.
Predicaron la humildad y la pobreza, que eran las reglas de su Orden, y, con el tiempo, marcharon a Valencia inflamados de santo ardor para evangelizar a los musulmanes, siendo allí martirizados por el rey Zeite Abuceite, como más adelante veremos.
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EL MARTIRIO DE LOS SANTOS PATRONOS DE TERUEL
1228?
Los frailes franciscanos Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, inflamados de ardor apostólico, tras haber fundado el Convento de San Francisco de Teruel quisieron convertir a los infieles a la doctrina de Cristo.
Marcharon, pues, a Valencia y en medio de la mezquita comenzaron a predicar la verdadera religión. Mas los alfaquíes, furiosos al ver que muchos musulmanes abrazaban el cristianismo, se quejaron a su rey –Zeite Abuceite-, que ordenó prender a Juan y a Pedro.
Con amenazas y promesas trataron de que los dos santos abjuraran de su religión, sin conseguirlo, y en vista de ello y tras haberles hecho azotar cruelmente, ordenó el rey les abrieran las cabezas.
Los Santos Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato son los mártires y Patronos de Teruel.”
Del libro: “Historia de la provincia de Teruel”. IET. Teruel, 1956.
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LA VIDA DE LOS SANTOS MÁRTIRES, EN EL TERUEL DEL SIGLO XIII
Tomado del libro: “Los Santos Mártires de Teruel”, de autor anónimo y breve prólogo de don Damián Iguacén Borau (el muy recordado obispo oscense).
“El año 1220 los dos frailes se hallaban en Teruel. Teruel era entonces un lugar fronterizo, donde había abundantes hombres de armas, centro comercial con los árabes de Levante. Reinaba gran licencia de costumbres y era escasa la religiosidad.
Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato se establecieron aquí. Había mucho trabajo pastoral que realizar y además era un lugar estratégico para el salto a Valencia de sus ilusiones.
En la calle llamada de los Santos Mártires hay un azulejo con la efigie de los Santos que recuerda una tradición local, según la cual allí estaba la casa donde se hospedaron en los primeros meses de su estancia en Teruel.
Cuidar enfermos y leprosos en el Hospital, que probablemente estaba sito en la plaza de San Juan, predicar la Palabra de Dios, orar insistentemente, recorrer los pueblos de la comarca y servir a los pobres: esa fue su ocupación.
Por el año 1221, pasados algunos meses, se establecieron de una manera permanente junto a la ermita de San Bartolomé, extramuros de Teruel, cerca del río Turia. Edificaron dos celdas para su morada, cavaron un pozo y cultivaron un pequeño huerto. Así comenzó uno de los primeros conventos franciscanos de España.
La ermita estaba en el lugar que hoy ocupa el presbiterio de la Iglesia del Convento franciscano. El pozo se conserva todavía en el patio central del Claustro conventual.
En este primer Convento, la ocupación de los dos “varones santísimos” era la oración asidua, la predicación sencilla y testimonial, la atención a los pobres y estar incondicionalmente al servicio de todos los que necesitaban algo de su inagotable caridad.
Entre las actividades apostólicas, cuidaron especialmente la catequesis a los niños. De esto queda un recuerdo curioso. En la procesión que se celebra cada año el día de la fiesta, los protagonistas son los niños pequeños acompañados por sus padres. Y esto desde muy antiguo.
Hay una vinculación muy estrecha entre los Santos Mártires y los niños. Dicen que es la gratitud secular, renovada cada año, de la infancia turolense a los Santos Mártires por la preferencia de éstos por los niños en los años de evangelización de Teruel (…)
PATRONATO Y PROTECTORES
“Los “Mártires de Teruel” son Patronos de la ciudad y de la diócesis juntamente con Santa Emerenciana: son Copatronos.
Este patrocino es ya secular, sin que se pueda conocer a ciencia cierta el momento histórico en que comenzaron a ser invocados como tales. La Sagrada Congregación Romana reconoció el culto inmemorial a los Bienaventurados Mártires por un Decreto fechado en Roma el día 3 de enero del año 1705. El papa Benedicto XIII concedió Misa y Oficio propio, el día 23 de julio de 1727.
En la historia devocional hay momentos estelares. Tal es la protección experimentada por la ciudad y comarca de Teruel contra la plaga de langosta mediado el siglo XIV, y la eficaz intercesión en la peste del año 1735. Este año la ciudad hizo voto de celebrar como fiesta de obligación la del día 29 de agosto.” (…)
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EL MILAGRO DEL POZO
 "Óleo donde el propio pintor del cuadro, L. Górriz, muestra autobiográficamente el milagroso favor de que fue objeto, siendo todavía un bebé, peligrosamente enfermo, gracias a la fe que su madre acertó a poner en la poderosa intercesión de los santos Mártires, dando a beber al niño de las aguas del pozo por ellos excavado." (Tomado de Internet, página sobre los Mártires de Teruel)

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